sábado, 1 de junio de 2013

Salud y Enfermedad, Dr Daniel Bettiestella


Comentario

Definir la "Salud" a lo largo de tiempo a resultado complicado, prueba de ello es la gran cantidad de autores y grandes exponentes de la rama de la salud que aportaron a este campo una definición basada a su época y hasta donde entonces se tenía conocimiento del origen de las enfermedades. ¿A que podemos atribuir la existencia de diferentes definiciones? y ¿por qué cada una de ellas diferente a la otra?, la posible justificación de este fenómeno puede deberse a que la salud dista mucho de ser estática,  es un proceso que se encuentra en constante cambio ya que se encuentra influenciada por diferentes componentes, los cuales Mark Lalonde llamó "Determinantes de la Salud" en 1974, los cuales comprendían; Biología humana, Medio ambiente estilo de vida y sistema asistencial.
Partiendo de la definición dada por la OMS (1947), entendía  la salud “como un estado de completo bienestar  físico, mental y social, y no sólo como la ausencia  de afecciones o enfermedades”, lo que permite  comprender la salud no solamente desde los  equilibrios biológicos, sino como un sistema  de valores, como noción que la gente usa para  interpretar sus relaciones con el orden social.
Pero si la analizamos, dicha definición es idealista, inalcanzable e incuantificable, es decir, resulta difícil definir el "completo bienestar" y es aun cuestionable si se puede alcanzar. Por ello es que se puede entender que lejos de ser una definición, muchos autores toman a la aportación de la OMS como una meta o un objetivo; que todos los seres humanos lograsen alcanzar ese perfecto estado de equilibrio que se traducirá en bienestar y salud como tal.

Estos conceptos han evolucionado y hoy podemos entender la salud como un recurso para la vida y no el objetivo de la vida, en el cual, estar sano es “la capacidad (...) para mantener un estado de equilibrio apropiado a la edad y a las necesidades sociales".

Para saber más:

¿Cómo nace un paradigma?

Antes de comenzar me gustaría compartirles la siguiente frase…
“Es más fácil desintegrar un átomo que un pre-concepto”
Albert Einstein

Un grupo de científicos, con el fin de determinar cómo nace un paradigma, colocaron a cinco monos en un jaula, en la cual se encontraba un escalara en su centro y en la cima de esta un racimo de plátanos. Los científicos rociaban de agua fría a los monos de la jaula cuando uno de ellos intentaba llegar hacía los plátanos, con el tiempo ningún mono intentaba subir la escalera, acto seguido los científicos cambiaron a los monos uno por uno hasta que el grupo original de monos fue total mente sustituido. Los científicos se percataron que cuando un mono intentaba subir la escalera los otros lo golpeaban y así fue incluso con el grupo final. En el entendido que ninguno de los monos del último grupo sabía porque no estaba permitido llegar hacía los plátanos, entonces ¿Por qué se golpeaban cuando uno de ellos intentaba tomar los plátanos?

Bueno pues este es el efecto de los paradigmas, es decir un paradigma es el conjunto de cosas que asumimos y creemos, lo que sirve como base o filtro para nuestra percepción e interpretación de la realidad., tal como sucedió con el último grupo de monos, estos aceptaron que por alguna razón llegar a los plátanos era algo malo y no estaba permitido pues de intentarlo sus semejantes lo atacarían, pero desconocían por qué no estaba permitido y que pasaría si lo intentaran, ya que esto fue lo que aprendieron al convivir con los monos del grupo original.
Es en este punto donde hago reflexión  y pienso que todos llevamos puestos unos lentes invisibles que nos hacen ver la realidad de acuerdo a un conjunto de convenciones y expectativas sobre lo que las cosas son y deberían ser y no nos cuestionamos si eso está bien o mal, ya que nos regimos bajo el hecho de que  “Eso es lo que siempre se ha hecho” y "Así es como son las cosas", lo que en otras palabras constituye un paradigma.

Para finalizar les comparto la siguiente frase que dice: 
 “No nos hace falta valor para emprender ciertas cosas porque sean difíciles, sino que son difíciles porque nos hace falta valor para emprenderlas”

Lucio Anneo Seneca 

Para saber mas: 



martes, 28 de mayo de 2013

El verdadero éxito

En el verdadero éxito, la suerte no tiene nada que ver; la suerte es para los improvisados y aprovechados; y el éxito es el resultado obligado de la constancia, de la responsabilidad, del esfuerzo, de la organización y del equilibrio entre la razón y el corazón.